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Entradas

La costumbre de lo que llamábamos amor

Él va en su búsqueda día con día. La espera en la salida de su oficina, a eso de la seis de la tarde, para que puedan regresar finalmente a casa. Así ha sido los últimos veinticinco años. Apenas sus miradas se cruzaron y ya sabían lo que procedería. Aquél ritual amoroso que suelen hacer al saludarse: unen sus labios de manera intermitente, tal vez un abrazo y, enseguida, se toman de la mano. Comienzan a andar como quien conoce perfectamente su destino y, con paso atinado, ella intenta seguirle el ritmo. Pronto comienzan a intercambiar brevísimos relatos en los que resumen lo más importante de su día, tal vez alguna broma y un comentario furtivo. Suelen sentarse a comer juntos mientras miran el televisor sin cruzar palabra, pero a veces logran cruzar algunas miradas y coincidir a la hora de reír. Cuando queda un poco de energía comienzan a tejer caricias eróticas en la cama. Un par de besos y, recurriendo a otro ritual gastado, harán aquello que solían nombrar amor. A la mañana sig...

Premio Nuevo Periodismo 2010

Andando por los pasajes virtuales me encontré con el post de una de mis ex-profesoras de periodismo (he de decir, la mejor que he tenido), acerca de una nota de El Universal sobre Alejandro Cossío, ganador del Premio Nuevo Periodismo en la categoría de fotografía. Y pues, ya que andaba por ahí, decidí entrar al sitio web de dicha premiación para ver el trabajo de los nominados. La verdad es que las fotos son impactantes, no sólo por el trabajo profesional y el buen manejo de las composiciones sino por la crudeza que reflejan, son imágenes sofocantes que revelan una alarmante realidad.  Este es el trabajo de fotógrafos que capturan imágenes, situaciones, emociones, instantes, experiencias de vida. Este es el trabajo de profesionales que gritan a través de un lenguaje visual afinado, el cual le sirve de valiosa herramienta para hacer un llamado: ¡esto es lo que está pasando! ¡date cuenta! Si a veces las palabras no nos bastan para reaccionar, tal vez estas imágenes, que hablan po...

Un placer conocerte...

Eso no está bien. Debes andarte con cuidado. ¿Pero que no te has dado cuenta de que…? Seguramente ni siquiera sabes lo que quieres. No sabes lo que dices. ¿Qué pregunta es esa? ¡Qué cosas dices! …. Sé que no me entiendes, y que no deseas hacerlo. Sé que el diálogo más extenso entre nosotras es un cuestionario matutino bastante protocolario, tal vez un "Buenos días" Y un "Cómo amaneciste". Aunque no me agrade la idea, así han sido las cosas. Cada vez que te diriges a mí lo haces para escupir reproches, alertas, reprimendas o consejos pero, al final, lo único que escucho es un ¡tú no sabes, yo sí! A veces sólo callo, porque intentar decir algo cuando una multitud enardecida grita resulta ser un patético esfuerzo que deviene en una frustración mayor. Sobra decir que eres tú esa multitud que se abalanza contra mí, esa masa amorfa que se dirige hacia donde estoy para inmovilizarme. Siempre estás ahí para interrumpirme, para decirme: ¡detente, no sab...

De pasiones y buenas pelis

En este Mundial he notado que multitud de aficionados, pintados de pies a cabeza, con tambores, con la playera y bandera bien puestas, y el pulmón a todo lo que da, asisten a los estadios para alentar a sus equipos con vehemencia y convicción totales.  Eso se manifiesta en dos síntomas principalmente: a) se desgarran la garganta al gritar ¡Goooool! cuando su equipo anota, o bien, b) lloran intensamente cuando es derrotado. Esto me recuerda mucho a la peli de Hooligans, en donde los conflictos entre aficionados ingleses son cosas de todos los días. Me parece que el común denominador es la pasión que sienten por ser miembros de algo, por pertenecer a un mismo deseo o simplemente por buscar pleito. No importa mucho el fin pero… La razón es la pasión, ¿no es así? En muchas pelis o telenovelas es común que mil hombres anden detrás de una mujer, y siempre es esta mujer la que desatará en ellos una desmedida pasión que probablemente los conducirá a la perdición porque, admitámoslo, así...

Soledad

Belleza sórdida, aberrante, Compañera que no está, que aparece con su ausencia, que susurra con su mutismo. Esbelta figura que empapa el alma, Que la desnuda y la encara al espejo, Sin más que la totalidad de su ser, Frente a su vacío, y su plenitud. Descarada, compañera traicionera, Que apuñala suavemente, que desagarra, que carcome, mientras mece el pensamiento. Desfila en un haz de luz, y se convierte en un suave péndulo, péndulo aterciopelado que estremece, que enfurece y reconforta. Tus palabras, tus gestos mudos, resonando en mi cerebro, robándome el alma, inhalándole la esencia, convirtiéndome en el disfraz. Hermosa amante, distante y leal, lléname de tu impasibilidad, no me dejes sintiéndote sin sentirte. Sé mía ahora, se mía siempre.

Después de ti, lluvia

Eres libre de correr y olvidar,  puedes romper mis cartas,  o borrar mis letras, pero las huellas de una historia: la nuestra, la única,  aquella dentro de ti, es para siempre. Bastó la caída inminente de una gota sobre el pavimento para desatar el comienzo del diluvio perfecto. Las calles permanecían solitarias y sin resguardo alguno. Parecía que era mejor dejarse empapar, fundirse con las gotas, ser el agua, y convertirse en el fantasma nocturno que habita la vaporosa lluvia. Al día siguiente un resplandor iluminó la silueta perdida en medio de la nada. Reaparecieron los rastros de ceniza que dejó a su paso, las huellas que nunca fueron borradas, y él ahí de pie. Su presencia era sigilosa pero inminente. Debió bastarme su mirada, pero continué persiguiéndolo hasta llegar a un punto confuso. Perdí toda noción de tiempo y espacio. Fue como disiparme en una burbuja suspendida en la nada: un todo perfecto sin manecillas ni dimensiones. Su aliento tibio en mi oreja su...

Carta a mi único amigo marciano

Esperando te encuentres bien y que la plactiketa espoimoidea haya resultado ser todo un éxito, te tengo novedades. Por aquí hay días en los que sencillamente no sé cómo se debe ser para parecer normal, para encajar, para pensar que algo de lo que me rodea es real. ¿Cómo dejo de desear ser una vagabunda consumada y que la acción también sea reconocida?  Acá las personas (lo que allá tus vecinos aliens) dicen que todos tenemos algo en lo que somos muy buenos, algo que nos gusta o en lo que destacamos (y los que no pues ya valieron cake); que nada es para siempre (porque al parecer hasta el amor tiene fecha de caducidad); que todo pasa por alguna razón (porque se nos da eso de ponerle nombre a todo, de encontrar explicaciones por debajo de las piedras y por comprender el universo mejor que todos, incluyéndolos a ustedes) y que después de la tormenta viene la calma y… ahaha (suspiro) ¡Dicen tantas cosas! Sé que a ti te puede parecer curioso saberlo pero para mí es más extraño que pa...